El primer pensamiento que muchos tendrían sería este: «Si la inteligencia artificial hoy en día puede crear un artículo en milisegundos, entonces la respuesta es muy simple: los escritores desaparecerán…»
Hay muchas formas de abordar este tema. Una posible es escribir desde la perspectiva económica. Otra es hacerlo desde la perspectiva filosófica. Si bien la perspectiva económica suele interesar más («El costo de trabajar con un escritor vs. el costo de usar la Inteligencia Artificial»), la perspectiva filosófica es más profunda («La verdadera importancia de los escritores») y también ayuda a entender la economía. Por eso empezaré desde el punto de vista filosófico.
Sólo los humanos pueden entender a otros humanos
Afortunadamente, la afirmación al principio del artículo es completamente incorrecta. Estoy convencido de que no existirá en ningún momento de la historia de la humanidad, por más desarrollada que esté, una situación en la que los escritores se vuelvan superfluos. Para empezar, todo ser humano, siendo un ser sintiente, solo podrá conmoverse leyendo algo escrito por otro ser sintiente. Aquí se podría objetar que si la IA puede imitar tan bien a los humanos, entonces también podrá escribir textos que muevan los sentimientos de las personas. Es un buen argumento, pero en cuanto alguien sepa que fue escrito por una IA, ya no querrá leerlo.
He aquí un argumento sencillo que lo demuestra. Aunque los humanos son diferentes según sus culturas, idiomas e ideologías, tomemos el tema del amor —el tema más cliché que existe— como ejemplo. Todo ser humano sabe lo que es, o al menos tiene una noción del amor. Alguien con el corazón roto no querrá leer una historia de amor escrita por la IA —por muy bien escrita que esté—, sino una historia de amor real escrita por alguien real. Esa es la esencia de ser humano: sentir.
La capacidad crítica del escritor

Dejando un poco de lado el amor, hay otro argumento muy fuerte que defiende la importancia de los escritores. Por más desarrollada que esté la IA, es muy probable que nunca sea 100 % crítica. Una IA está entrenada para cumplir cierta función. Ser crítico es algo innato en el ser humano, y esa capacidad nace de la fusión de las capacidades intelectuales con los sentimientos y emociones. La humanidad necesita escritores porque los verdaderos escritores siempre están señalando los grandes y pequeños temas de la humanidad, planteando preguntas que nadie se atreve a hacer o buscando respuestas a esas preguntas.
Podría escribir más argumentos, pero para mí estos dos son más que suficientes. Los seres humanos necesitan leer a otros humanos porque es parte de lo que significa sentir. Y ser crítico del mundo y de todos los temas posibles es una cualidad intrínseca de los escritores. Por lo tanto, la IA jamás podrá reemplazarlos. Ahora sí puedo pasar al tema económico.
La Inteligencia Artificial y las tareas que sí podrá reemplazar
Existen muchos trabajos y tareas relacionados con la escritura. Si este tipo de escritura no necesita mover emociones ni sentimientos, y tampoco requiere un análisis complejo, entonces la probabilidad de que la IA reemplace esos trabajos y realice las tareas con la misma efectividad, o incluso mayor, es muy alta. Aquí algunos ejemplos de tareas que no tienen que ser hechas necesariamente por humanos: resúmenes de textos, reportes de datos, traducciones de textos, etc. La IA podrá realizar estas tareas probablemente muy pronto y en milisegundos.
Los siguientes artículos estarán relacionados con consultoría, ciencia y programación, para unir estos temas con la escritura. Las empresas ya no tendrán que pagar miles de dólares por reportes, los científicos ya no tendrán que pasar días o semanas escribiendo artículos académicos —probablemente la sección de discusión sea algo que siempre deban redactar ellos mismos—, y los programadores no tendrán que elaborar documentación de sus códigos. Mientras la IA disponga de los datos básicos —datos que deberían acumularse correctamente durante los proyectos—, podrá generar reportes, artículos y documentación en cuestión de segundos.

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